HA LLEGADO EL OTOÑO A TU CASA EN LA ALPUJARRA, HOTEL LANJARÓN

Llega el otoño y con él cambian los paisajes de Sierra Nevada. Las hojas vuelven a la tierra, convirtiendo el paisaje en un abanico de colores que nos trae recuerdos y nostalgias.

El otoño trae a Lanjarón olor a tierra mojada, paisajes silenciosos donde desaparece el sonido de los grillos, el canto de los pájaros y el cric-cric de la cigarra.

El otoño de Lanjarón se llena de chimeneas y a su alrededor surgen encuentros de familia y amigos que comparten las experiencias del verano de sus vidas, de un verano que los ha llevado a un otoño mágico y que puedes disfrutar en Lanjarón.

Te invitamos a descubrir la magia del otoño en el Hotel Lanjarón … tu Casa en la Alpujarra.

PASEO DEL CASTILLO ÁRABE DE LANJARÓN

 

El caminante que se sumerja bajo las sombras refrescantes de los eucaliptos del Parque del Salao, rumbo al castillo árabe, descenderá por un sendero habilitado a través del barranco. Paseando desde el dique por la pendiente vereda, sujetada con travesaños reciclados del entorno, llegará a uno de los parajes paradisíacos de Lanjarón, enclavado en el extremo suroeste del Parque Natural de Sierra Nevada, donde encontrará algunas especies protegidas de flora y fauna, como el taray, el sauce negro, la mirla o el turón.

Tras atravesar el artesanal puente de madera sobre el arroyo Salao, podrá otear al fondo los restos de un castillo del siglo XIV, desde cuya torre, en 1.490, –cuentan las crónicas-, antes que rendir la plaza a los cristianos, comandados por el propio rey Fernando el Católico, se arrojó el caudillo del fortín, el Capitán Negro.

A lo largo del trayecto surgen aguas ferruginosas que tiñen de ocre el paisaje. A veces, cuando rebosa la acequia, constituye un placer visual y auditivo contemplar hacia el margen derecho una cascada que cae desde las rocas abruptamente sesgadas por la naturaleza. Si prosigue el sendero accederá al montículo (ya poblado en la Edad del Bronce y, posteriormente, por los romanos) donde se ubica el castillo y visitarlo y mirar hacia la junta de los ríos, el tajo Colorao, el cerro del Caballo, la colina de la Bordaila o esa franja blanca entre dos verdes, el pueblo de Lanjarón.

Hotel Lanjarón … tu casa en la Alpujarra